martes, 9 de agosto de 2011

Migas Extremeñas


Hoy inauguramos la sección de Gastronomía en el blog con una receta típica de nuestra tierra, las Migas Extremeñas.

Ingredientes para 4 personas:
      ·          500 gr. de pan.
      ·         1 cabeza de ajo.
      ·         6 o 7 pimientos verdes/rojos.
      ·         300gr. panceta.
      ·         1 chorizo.
      ·         3 – 4 tazas de agua.
      ·         Aceite para freír.
      ·         Sal
      ·         1 punta de pimentón.

Lo primero que hay que hacer la noche anterior al día que vayamos a cocinar las migas es cortar en pequeños trozos el pan del día anterior y empaparlo bien de agua, para que gane esponjosidad. Dejaremos las migas cubiertas por un paño húmedo. 

Ponemos en un recipiente adecuado, un perol serviría perfectamente, abundante aceite para freír la guarnición de las migas. En primer lugar freiremos los pimientos cortados en tiras junto con los dientes de ajos enteros. Una vez fritos, los reservamos.

A continuación freiremos la panceta adobada troceada  y por último el chorizo cortado en rodajas de aproximadamente un dedo de grosor. Reservamos.

A continuación agregamos el pan junto con la punta de pimentón, a poder ser, picante y de la Vera, por supuesto, y removemos a fuego medio. Las migas han de quedar doradas y sueltas.
Por último, agregamos todos los ingredientes que teníamos reservados y los mezclamos bien con las migas. Rectificamos de sal. 

¡Buen provecho!



jueves, 4 de agosto de 2011

Extremeñu


Queremos iniciar el mes de agosto dedicando una entra del blog a nuestro habla popular, habla que comúnmente denominamos castúo. ¿Y qué será eso del castúo? Me he venido preguntando desde pequeñito, desde que en el colegio empecé a escuchar eso de “El Miajón de los Castúos” (1921) de un tal Luis Chamizo. La respuesta a esa pregunta es cuanto menos, complicada. Parece claro que el primero que acuñó y utilizó el término  fue precisamente el poeta extremeño Luis Chamizo. Con esta denominación trataba de reflejar el habla rural, la cual definió como “castizo, mantenedor de la casta de labradores que cultivaron sus propias tierras”. 

No obstante, algunos autores ya hablaban antes que Chamizo del lenguaje “vulgar extremeño[1]”  o “habla popular de Extremadura[2]”. 

Entonces, cabe preguntarnos, ¿cuándo y dónde surge este habla? Como ya hemos hecho referencia anteriormente[3], Extremadura fue reconquistada por el Reino de León, siendo sus repobladores hablantes asturleoneses. Una vez que el Reino de León acabó uniéndose al de Castilla (1230), el castellano fue imponiéndose poco a poco al resto de hablas, salvo algunos pequeños reductos en Asturias, los cuales eran conscientes de hablar una lengua diferenciada del castellano. En cualquier caso, el idioma escrito predominante sería el castellano, el cual desbanco al latín de la documentación oficial.  Muy pocos autores seguían utilizando el asturleonés. 

Se produjo entonces una fragmentación del habla, el cual quedaba dividido en asturleonés al norte y extremeño al sur del antiguo Reino de León, hablas que evolucionarían de manera distinta con el paso de los siglos.  Poco a poco el habla extremeño se fue arrinconando en el norte de nuestra región y en la parte sur de la actual provincia de Salamanca. El extremeñu por tantos es una forma dialectal del asturleonés. Su familia lingüística sigue el siguiente esquema:

  • Ø  Indoerupeo
o   Itálico
o   Romance
o   Itálico-Occidental
o   Subgrupo Occidental
§  Galo-Ibérico
§  Íbero Romance
§  Íbero Occidental
·         Asturleonés
o   Extremeño

José María Gabriel y Galán allá por el siglo XIX fue el primero que intentó escribir en extremeño, eso sí, una variante local, lleno de restos dialectales, pero siempre con un ojo puesto en el castellano y en la forma castellana de escribir. 

A día de hoy apenas quedan 200.000 hablantes del asturleonés o de alguno de sus dialectos. Ante la pasividad de la Junta de Extremadura y de la Junta de Castilla y León, algunas asociaciones como APLEx [4] luchan por la conservación de esta habla que cada día que pasa amenaza con perderse para siempre.
También algunos autores fomentan este idioma publicando sus obras en castúo, como es el caso de Javier Feijoo, natural de Badajoz, el cual refleja el sentimiento castúo de manera magistral en la que, para un servidor, es una de sus mejores obras:

GÜÉRFANOS DE VERBOS

Poema ganador del XXVII Consurso de Poesía “Ruta de la Plata”. Cáceres, Junio 2004.
Premio: “García Plata de Osma”. Incluido en la Primera Antología de Poesía Extremeña.
Edición de Luis Martínez Terron, 2005

¡Agilen p’alantre los que tién curtura!
¡Agilen p’alantre los que tién talento!
¡Qu’agilen delantre tós los qu’han leío
porque yo no pueo!
Na más soy poeta,
de los de nacencia, de los extremeños.
Y afilo mi pluma con la mi experencia,
y arrebusco, y jimplo, y escarbo’n los verbos.

¡Yo diré detrás con el mi magín
jilvanando versos!
Y es que yo cavilo:
Pa tirá del carro d’este galraero
a mí me s’ocurre que los ilustraos
tién que dir primeros.
Y aluego nusotros,
con versinos nuevos,
manque’n jarapales nus jagamos trizas
nuestros sentimientos,
pasino a pasino
jaremos sendero.

Y arrebuscaremos aquellas vereas
arrescondiínas por los nuestros pueblos;
castúas palabras, aquellas qu’antaño
icían los agüelos;
recaínos nuestros, los mesmos qu’hogaño
s’enrëan con el tiempo;
y güenos poemas, versos qu’en la tierra jueron enraigaos
por jondos pensares de grandes maestros.
¡Versos qu’entoavía
nus calan mu adrento!

Porqu’Extremadura es tierra arrogante
qu’esparramó cielo
por los escondrijos más arrebuscaos
d’este firmamento;
y los que jacemos memoria
d’aquello,
con la savia nueva
de los nuevos versos,
a viejos poetas
jonramos sin mieo.

¡Agilen p’alantre los que tién curtura
y nus abran paso a los poetas nuevos!
Pa que asín s’empollen
nietos y bisnietos
de la nuestra galra...
...¡qu’entoavía hay tiempo!
Y palren asina,
y sin miëo manejen tós los nuestros verbos,
esos que nus jinchan el pecho d’ergullo
a los extremeños.

¡Qu’agilen p’alantre, qu’agilen con ganas
los que tién talento,
los que tién curtura,
los nobles, los güenos, los sabios maestros!
¡Naide s’acagace!
¡Naide tenga mieo!
Qu’asín arrejunde dende su nacencia
la juerza d’un pueblo
que labró los mares más arrebataos
y sembró caraite’n la tierra adrento
regao con sangre,
suores y esjuerzos.

Y asina emigraron nuestros campusinos,
nuestros labraores, los nuestros ancestros.
Y asina soñaron gorvel ergullosos
con una mijina de gloria y dinero.
¡Pero jueron tantos los que se quearon
durmios en el tiempo!
Su lágrima seca
dio retoños nuevos,
y endispués los nietos
y aluego’l silencio.

Y quiciás por eso hoy endilgo un chillo
con töas las mis juerzas a ese nuestro cielo,
al desparramao por los escondrijos más arrebuscaos
d’este firmamento:
¡Gorvel emigrantes!
¡Gorvel extremeños!
¡Gorvel cuantiantes, manque na más sea
pa la fiesta’l pueblo!
¡Gorvel con la galra qu’arrebujaína’n aquellos jatos
sus llevastis lejos!
¡Gorvel a la tierra d’aonde sus llevastis
la vos qu’andenantes l’ascuché al agüelo!

¡Gorvel emigrantes!
¡Gorvel cuantiantes pa danos aliento!

¿No veis que nusotros, los qu’aquí queamos,
los que reguñimos con nusotros mesmos
sin tirá con juerza del carro eschangao
d’este galraero,
dende que sus juistis pa esos andurriales,
pa esos otros pueblos,
semos unos probes
güérfanos de verbos?

Javier Feijóo
(Año 2004)


[1] Martínez y Martínez, Matías Ramon. “El lenguaje vulgar Extremeño. El Folklore Frexnense y Bético-Extremeño” 1883.
[2] Izquierdo Hernández, Nicolás - Algo sobre el habla popular de Extremadura (Revista de Extremadura, III/1901).
[4] Asociación “Estudio y Divulgación del Patrimonio Lingüístico Extremeño”

martes, 26 de julio de 2011

Cancho Roano, la conexión extremeña con la Atlántida.


El periódico Hoy (www.hoy.es) se hace eco de un documental de “National Geographic” en el cual, supuestamente, se establecen unas bases para la conexión entre la ciudad legendaria de la Atlántida con la ciudad – santuario de Cancho Roano (Zalamea de la Serena, Badajoz). El artículo, de Pepe Caballero, reza así:

El misterio de la Atlántida sigue sin resolverse. Nuevos datos relacionan la ciudad perdida con vestigios extremeños. Puede que nos encontramos ante alguna leyenda, fábula o quimera, pero Platón la describe piedra a piedra en uno de sus libros y sigue siendo un lugar que se busca desde hace más de 2.000 años sin que nadie sepa a ciencia cierta dónde estaba ubicada. Han sido muchos los lugares que se le han asignado. Se habla de la Atlántida como la ciudad más avanzada de su tiempo, que fue arrasada por mar tras devastadores tsunamis.

En un documental de 'National Geographic' titulado 'Finding Atlantis', ('En busca de la Atlántida'), expertos en arqueología ubican la ciudad perdida en las marismas de Doñana (Huelva). Se basan en los escritos del filósofo griego, quien describe con detalle los templos y la arquitectura, calcula incluso dimensiones y, sobre todo, el lugar en el que se encontraba. Platón aseguraba que la ciudad se localizaba pasando un lugar al que describía como los 'Pilares de Hércules', lo que hoy se conoce como el estrecho de Gibraltar.

En este documental se muestran los trabajos que realiza un grupo de arqueólogos que -basándose en la posible ubicación, la estructura de la ciudad y la cultura de sus habitantes-, intentan demostrar que puede estar enterrada bajo las marismas de Doñana, ya que en la antigüedad era una gran bahía. Un desastre natural, de los muchos que ha sufrido esta zona a lo largo de la historia, pudo provocar el hundimiento y posterior enterramiento de la ciudad que se encontrase allí.

Se han tomado fotografías desde un satélite, se han realizado trabajos con equipos de alta tecnología para intentar conocer si en el subsuelo existen muros y otras construcciones humanas y, según los resultados, se pueden apreciar relieves en el suelo que coinciden incluso con la forma que tenía la ciudad que describe Platón.

Tarsis y la Atlántida

Según las explicaciones de este estudio, Tarsis, ciudad que se menciona en la biblia, la cual se identifica como la capital del reino de los tartesos, podría ser la misma ciudad que describe Platón, ya que coinciden muchas de sus ilustraciones con las que se reflejan en diferentes escritos del Antiguo Testamento. De hecho, a los barcos que cubrían largas distancias, se les denominaba 'barcos de Tarsis', aludiendo al lugar más lejano hasta el que se podía navegar o el límite del mundo. Los tartesos extraían hierro, cobre y oro de sus minas, lo que les convirtió en una de las civilizaciones más ricas y adelantadas de la época, tal y como Platón describe a los habitantes de la Atlántida, pero ambas ciudades desaparecieron misteriosamente de las fuentes y escritos.

Así, si la Atlántida y Tarsis son la misma ciudad, hay teorías que coinciden con la función del templo de Cancho Roano, yacimiento localizado en las proximidades de Zalamea de la Serena. Los restos podrían contener la clave del misterio de la Atlántida. En el documental de National Geographic se habla de la posibilidad de que la ciudad de Tarsis pudiera sufrir constantes terremotos y tsunamis hasta que fue destruida y los supervivientes se adentraron tierra adentro buscando un lugar más seguro. Quizá en aquel viaje llegaron hasta la actual Extremadura. En este importante hallazgo arqueológico, al que los expertos de este documental califican como uno de los más importantes de siglo XX, se han encontrado muchas muestras de la cultura tartesia, o lo que podría ser lo mismo, la cultura de los Atlantis.

El monumento arqueológico no tiene áreas residenciales significativas. Lo rodea un foso del que no se conoce su función, pero, según el arqueólogo responsable del documental, este foso no tenía fines estratégicos defensivos, más bien parece simbólico. El director del reportaje ofrece una fascinante solución al enigma de Cancho Roano, cree que este lugar es un monumento en recuerdo de la ciudad de la Atlántida. Afirma que se trata de una ciudad ritual o una réplica en miniatura de la antigua Tarsis o la Atlántida. Lo que sí está claro es que para conocer la cultura tartesa hay que venir a Cancho Roano. Además pudo ser así como esta civilización quiso conservar o dar a conocer su cultura, construyendo ciudades rituales. El santuario tarteso de Cancho Roano tiene una de sus dependencias empedrada con losas, lo que pudo ser la residencia del sacerdote. La piedra no es de esta zona, sino de la costa, desde donde tuvo que ser transportada hasta aquí.

La forma del altar de este templo refuerza la conexión con la Atlántida de Platón, ya que se trata de un símbolo faraónico del que el filósofo griego habla en sus escritos por la relación de los atlantis con los egipcios. Pero hay aún una prueba más de la posible relación de Cancho Roano con esta ciudad perdida, se trata de una estela de piedra grabada, en la que aparece un guerrero con una lanza y una serie de círculos uno dentro de otro, que vienen a significar la ciudad que protege, cuya forma es idéntica a la que describe Platón.

Según este documental, Cancho Roano pudo ser construido por los refugiados de la Atlántida en recuerdo de su ciudad hundida que puede continuar enterrada en las marismas de Doñana y que el hombre lleva buscando desde hace más de 2.000 años. Por eso, si las ciudades de Tarsis y la Atlántida eran la misma, este monumento que se encuentra en Zalamea de la Serena, además de ser el mejor referente para la cultura tartesa, también puede haber sido una pieza clave para del misterio de la Atlántida.

http://www.hoy.es/videos/videos-de-hoy/ultima-hora/1077362970001-cancho-roano-conexion-extremena-legendaria-atlantida.html


Lejos de querer parecer pretencioso, a modo particular diré que esta teoría me parece muy forzada y cogida con alfileres. En cuanto a la estela, si bien es cierto que aparece representado un guerrero con una espada o lanza, según interpretación, es mucho más fácil suponer que el círculo que aparece en dicha estela sea un escudo (son observables las escotaduras) que una ciudad con círculos concéntricos.  Con esto no pretendo quitar validez a los especialistas de National Geographic, pero si me resulta demasiado fantasioso.




Las dos primeras estelas pertenecen a las halladlas en San Martín de Trevejo (figura de la izquierda) y Solana de Cabrañas (figura de la derecha) ambas en Cáceres. Este tipo de estelas son típicas de la Edad del Bronce del Suroeste Peninsular. La función de dichas estelas no están claras y hay diversas explicaciones sobre el origen de las mismas, pero todas ellas mantienen una tipología uniforme basada en la figura de un guerrero, normalmente armado con lanza, espada y escudo. La figura inferior pertenece a la estela encontrada en Cancho Roano. No hace falta ser un experto en arqueología para percatarse de sus similitudes. Más adelante dedicaremos una entrada del blog en exclusiva a estas estelas con la intención de arrojar algo más de luz sobre este asunto.